Aunque la existencia del mareo cervicogénico o mareo de origen cervical como enfermedad independiente aún se pone en duda, este síntoma es una queja frecuente en la población general que ocasiona numerosas consultas médicas.
El paciente aquejado de mareo de origen cervical podrá referir episodios de desequilibrio y/o mareo acompañado de dolor cervical, rigidez, tensión, así como contractura muscular que se puede extender a la región posterior del cuello y parte superior del tronco (zona de los trapecios)
Los síntomas se presentarán de forma temporal, con duración aproximada de minutos u horas, así como aumento de las manifestaciones al realizar movimientos cervicales.
El dolor cervical se podrá manifestar desde el inicio, pudiendo alcanzar ambos lados de la cabeza (región temporoparietal) o solo aparecer al palpar de forma profunda la región del cuello.

¿Qué causa el mareo de origen cervical?

Algunos científicos niegan el origen cervical de los síntomas antes descritos.
Se escudan principalmente en el hecho de que no hay un mecanismo fisiológico exacto que permita justificarlos, mientras que en la mayoría de los casos también existen otras posibles causas del mareo
Los defensores del origen cervical del mareo han plateado varias hipótesis, por ejemplo:
El síndrome de Barré-Lieou
Planteaba que la entrada anormal a nivel cervical de los nervios simpáticos, encargados de regular el flujo sanguíneo de la circulación posterior y de los vasos del oído interno, generaría una disminución de la circulación sanguínea (vasoconstricción) en el sistema vertebrovasilar y en el oído interno (isquemia).
Los pacientes podrían manifestar:
Mareos
• Zumbidos en los oídos (acúfenos o tinnitus)
• Cefalea
• Visión borrosa.
• Pupilas dilatadas
• Náuseas
• Vómitos
Actualmente se ha plantea que faltan evidencias objetivas para apoyar esta posible causa del mareo cervical.

La hipótesis vascular
Plantea la compresión u oclusión transitoria de una o ambas arterias vertebrales al realizar movimientos de rotación del cuello, generalmente en pacientes con osteofitos localizados a nivel de la primera vértebra cervical (C 1), lo cual puede comprometer la irrigación sanguínea cerebral y originar mareos.
Sin embargo, en la actualidad ninguna hipótesis ha podido ser corroborada y el debate continúa.

El diagnóstico del mareo cervical se realizará principalmente por exclusión

Dado que no se cuenta con una prueba específica para diagnosticar esta entidad, el médico deberá descartar la existencia de otras enfermedades neurológicas, vestibulares y psicosomáticas a las que se le puede asociar la sintomatología que presenta el paciente.
Se realizará un correcto examen físico, que incluya pruebas neurológicas de exploración vestibular, por ejemplo, la nistagmografía y la posturografía.
Las pruebas de imagen a nivel cervical, buscando alteraciones estructurales o funcionales, ayudarán a realizar un diagnóstico adecuado. Entre ellas podemos contar con las radiografías, la tomografía axial computarizada, angiografía por sustracción digital, resonancia magnética nuclear, etc.
Una vez que se han descartado otras causas de mareo, este cuadro se debe sospechar en:
• Mujeres de mediana edad
• Adultos mayores con alteraciones cervicales
• Pacientes que han sufrido accidentes de tránsito, donde ha existido un golpe posterior durante la conducción y el tórax queda fijo por el uso de cinturón de seguridad y el cuello recibe toda la energía, apareciendo lesiones a este nivel (mecanismo de latigazo).

El tratamiento del mareo cervical dependerá de la causa





























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